Eurocopa de 2000 celebrada en Holanda y Bélgica. Una Eurocopa en la que España sería víctima de las dos caras que sacuden a este deporte: la euforia y la decepción. La primera de ellas se daría en el último partido de la fase de grupos. España lograba clasificarse con un gol en el último momento de Alfonso que le daba la victoria ante la entonces Yugoslavia (4-3). La otra cara la conocería, especialmente un jugador, en el siguiente partido.
Una ilusionante España se enfrentaba en cuartos a la Francia campeona del mundo de Zidane y compañía. En el último minuto, con España perdiendo 1-2, Barthez cometía penalti. Gaizka Mendienta, el experto lanzador español, había sido sustituido minutos antes. Un jovencísimo Raúl asumió la responsabilidad.
El entonces "10" de España acomodo el interior de su zurda buscando la escuadra. Quería cerciorarse de que el cancerbero francés no llegaría aunque intuyera la dirección del disparo. El balón, junto con las esperanzas españolas, se fue al limbo. A buen seguro que es uno de los momentos más triste de la carrera de un histórico como Raúl.
Asumió la papeleta y marró. Bravo Raúl, solo falla quien tira. Leer Mas......






